Por la red podéis encontrar infinidad de textos y de recursos sobre Vivaldi para trabajar con los niños. Aquí os dejamos algunos de los que nos han gustado a nosotros. (Pinchad sobre las imágenes y accederéis directamente)
RZ100arte: este blog, editado por Ana Zugasti, tiene propuestas muy interesantes para los niños, no solo musicales. Sobre Vivaldi tiene una entrada muy interesante.
Blog de Paloma Valeva: en la entrada que enlazamos nos proporciona información sobre los cuatro conciertos de Las Estaciones.
En clave de niños: blog en el que podemos encontrar un montón de artículos sobre música pensados principalmente para los niños. En el siguiente enlace encontraréis desgranado uno de los conciertos de las Cuatro Estaciones, en concreto, La Primavera
Revista vinculando: contiene una entrada con una breve biografía de Vivaldi y una descripción de cada uno de los conciertos de Las Estaciones.
Renacuajos Infantil: en este otro blog aparece una propuesta muy interesante sobre Vivaldi y sus Estaciones, incluyendo unos videos realizados por Ferenc Cako, artísta plástico muy conocido por sus escenas dibujadas sobre arena.
En nuestro canal de Youtube, en listas de reproducción, encontraréis también algunos de los videos que hemos trabajado en clase y que podéis ver en vuestras casas.
Como no solo se trata de hablar de Música y de escuchar Música de Vivaldi, os vamos a presentar algunos libros que podéis encontrar fácilmente en librerías o bibliotecas, para leer un poquito más sobre este magnífico compositor (si pulsáis encima de las imágenes, obtendréis más información sobre los libros que os presentamos).
La editorial Combel posee una pequeña colección que nos habla de algunos de los compositores más ilustres. Son libros especialmente dirigidos para los niños y niñas de las primeras etapas educativas, sobre las treinta páginas de extensión, con grandes ilustraciones, y con la ventaja de incluir un CD con piezas representativas de estos autores. En esta colección encontramos un ejemplar que nos habla precisamente del compositor que estamos tratando, Antonio Vivaldi.
Severine Cordier es la autora de otro libro sobre Vivaldi, que presenta formato de audio libro, con la ventaja que supone poder escuchar directa y simultáneamente a la lectura algunos fragmentos musicales del autor. De corta extensión, una catorce páginas, este libro está destinado a los niños más pequeños de Educación Infantil.
Ya para alumnos de los últimos cursos de Educación Primaria y los primeros de ESO, encontramos este libro, que a través de las aventuras de Strado y Varius, personajes principales, nos muestra la ciudad de Venecia y a uno de sus ilustres paisanos, el compositor que nos ocupa, de una manera divertida y muy atractiva para nuestros chicos.
Sobre la obra sin duda alguna más popular de Vivaldi, Las estaciones, podemos encontrar diferentes libros. Aquí os presentamos uno de la editorial Kalandraka, dirigido también para niños de Educación Infantil y primeros cursos de Educación Primaria. Nos permite, como en otros ejemplares, poder escuchar fragmentos de las obra vivaldiana (formato libro-cd).
La editorial Bruño también posee un libro sobre Las Estaciones, para niños a partir de los seis años, de carácter manipulativo, y que también nos permite escuchar parte de esta composición (audio libro).
En un una de las múltiples biografías que circulan por las
redes sobre Antonio Vivaldi, se nos narra lo dicho sobre este autor por otro de
esos grandes genios de la Música que fue Igor Stravinski, de que Vivaldi no había escrito nunca
quinientos conciertos (la producción vivaldiana estipula en torno a esta cifra
las composiciones relativas a este género), sino que había compuesto quinientas
veces el mismo concierto. Esta es la opinión de más de algún ilustre músico
(recuerdo un profesor universitario, de los de cátedra y atril, que decía sobre
la música de Vivaldi que solo era “ni ni ni ni”, onomatopéyicamente hablando,
mientras esgrimía movimientos con un imaginario arco sobre un violín igual de imaginario), pero, por
supuesto, postulado muy discutible para muchos otros. Es cierto que la música de
Vivaldi es muy reconocible para cualquier oyente, es cierto que todas sus
composiciones destilan un estilo muy personal y único, es cierto que no son obras que
entrelacen complejas estructuras armónicas o contrapuntísticas, y es cierto que
en sus composiciones se repiten modelos compositivos, tanto en los planos
armónicos como melódicos. Pero es igual de cierto que cada una de sus obras
goza de una personalidad propia que las hace destacarse por sí mismas, como lo
indica el grado de conocimiento que de muchas de ellas tiene el público en general (gracias,
también, por la difusión que ha tenido su música en diferentes medios), teniendo en cuenta, como hándicap para este
ejercicio, lo cuantioso de su producción entre el ya de por sí basto y
proceloso océano musical.
Portada del ciclo de conciertos "Il cimento dell´ Armonia e dell¨Inventione" de Antonio Vivaldi
Dentro de esta “homogeneidad”, encontramos obras de
diferente índole que muestran variedad alrededor de esa presunta línea
igualitaria: una música camerística (entendida esta como la interpretada por pequeños
grupos instrumentales u orquestales), quizás por la que más destaque el prete
rosso, con un estilo claro y diferenciado que ha influido, directa o
indirectamente, pero sin duda alguna, en movimientos musicales de todo tipo,
especialmente del Siglo XX, como el minimalismo (representado por Steve Reich, Philip Glass y
el popular Michael Nyman), o por obras más difíciles de etiquetar, como las del compositor actual, aquí
incluido, Max Richter, entre otros; una
música más orquestal de la que se pueden ver atisbos sonoros arcaicos de lo que
será el romanticismo grandilocuente y quizás cercano a los planteamientos teóricos
del "sturm und drang"; un barroco ya pleno en sus obras religiosas, como el de
sus predecesores Haendel o Bach, que muestran la majestuosidad típica de este
estilo artístico; y un lirismo intimista en alguna de las áreas de sus óperas, estas
menos conocidas, que recuerdan y asemejan, salvando las distancias, al mismo
lirismo de sus paisanos operistas del XIX (escuchen “Vedrò con mio diletto” de
la ópera Giustino o “Sovente il sole” de Andromeda liberata). Sí, la música de
Vivaldi puede ser “repetitiva” (si es que hay algo de desdeñable en este
calificativo como demuestran los amigos minimalistas), pero sin duda alguna
permite situar a este autor con voz propia en uno de los asientos de la
Academia de los grandes compositores, dejando un legado y una huella plausible
en creadores posteriores, en los reconocidos y especializados directores de orquesta (valga de ejemplo el desaparecido Herbert von Karajan), y tanto en los melómanos neófitos como en los más avanzados.
Popularmente, se puede decir que la Música Clásica empieza
con él, como si hasta ese momento no hubiese existido más música ni más autores
(¡Ay! Dichoso populismo… ¡Ay! Pobre Monteverdi…). Culpa de ello lo tienen los
mass media (sin el cine y la publicidad quizá no existiría hoy en día Vivaldi),
y una de sus obras, la principal para estos medios: “Las cuatro estaciones”,
conjunto de cuatro conciertos para violín solista y orquesta de cuerdas, incluidos
en un ciclo mayor denominado “Il cimento dell´armonia e dell´inventione”, dividido cada uno de ellos en tres movimientos
(generalmente sucesión de Allegro-Lento-Allegro) que realizan una descripción,
musical y literal (Vivaldi dejó escrito lo que pretendía describir con estas
piezas, primeros ejemplos de lo que será
posteriormente la música descriptiva y la música programática) de los periodos
estacionales del año (que anuncian el atractivo hacia la naturaleza, lo
pastoral y lo bucólico, y el carácter
panteísta de algunos compositores románticos). Conciertos, como ya se ha
comentado, tremendamente difundidos, y reconocibles para todo el mundo, aunque los
oyentes no sepan exactamente qué obras son y quién las compuso. No solo estos,
las producciones televisivas y cinematográficas y la incitación al consumo masivo han puesto en primera línea otras
composiciones vivaldianas como el Gloria en Re mayor (Gloria in excelsis Deo), el primer movimiento del
concierto para mandolina y cuerdas en Do Mayor, o el “Nulla in mundo pax sincera”.
"Gloria in excelsis Deo"
Por lo tanto, para terminar, nos encontramos ante un
grande de la Historia de Música, al que es recomendable acercarse un poco más (sin
saberlo, ya lo habéis hecho) y descubrir su música en cualquier momento, más allá de las congraciadas Estaciones. Adelante.
* Entrada realizada por Gustavo
Tobal, profesor de Música del CEO de Coreses.
[Todas las obras indicadas en esta entrada, así como otras
características del compositor, las podéis escuchar aquí].
A estas alturas, todos ya conocéis quién ha sido el
compositor sobre el que hemos estado trabajando durante el pasado mes de
Octubre: Antonio Vivaldi (1678-1741). Poco más que contaros sobre este magnífico autor de lo
que ya os han/hemos contado. Aquí, como haremos con el resto de compositores,
os mostraremos algunos datos cronológicos. Eso sí, y por si acaso, aquí abajo os dejamos también
unos links que os enlazarán con algunas biografías escritas sobre este
compositor y que podéis encontrar en la red. Y, por supuesto, podéis entrar en
nuestra selección musical que sobre Vivaldi hemos realizado, localizada en
Spotify. Además, seguidamente, publicaremos una entrada realizada por uno de
nuestros profes sobre Vivaldi.